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Sobre Izarra. Reflejo de la religión y dinero en la educación.

Breve historia de Izarra

Cerca de la cascada de Gujuli en el municipio de Izarra se encuentra un complejo abandonado del que solo perdura el esqueleto de lo que fue uno de los más importantes internados del estado. Durante su época dorada tuvo entre su alumnado importantes nombres dentro de la élite Vasca.

Allá por el año 1967 el internado echó a andar de la mano de un grupo de Jesuitas empleando como infraestructura principal un caserío que junto al terreno pertenecía a la poderosa familia Oriol y Urquijo, ligada a la derecha Española. Durante los años venideros realizaron una serie de nuevas obras erigiendo nuevas instalaciones, entre ellas el imponente pabellón femenino.

En 1975, por diversas razones, la primera etapa del colegio llego a su fin, y entró una organización más bien financiera que académica, conocida como Rumasa. Conoció el colegio entonces una continuidad en cuanto a sus planteamientos religiosos, siempre católico, y con una línea próxima al Opus Dei.

Sin embargo debido a los diferentes litigios abiertos en contra del holding Rumasa todas sus propiedades fueron expropiadas por el gobierno e Izarra pasó a ser patrimonio del estado. En el año 83 se vendió el colegio al grupo TEMS (The English Montessori School) dando inicio a la tercera etapa del complejo educativo bajo el nombre de Izarra International College. La filosofía de los nuevos dueños rompía con la “necesidad” de separar la educación de chicos y chicas con lo que dieron pie a una enseñanza sin distinción de géneros.

Tras varios años de enseñanzas en leguas extranjeras el grupo quebró e Izarra cerró en pleno curso 95-96. En el año 2000 Gonzalo Antón a través de la Fundación Alavés (Club Deportivo Alavés) se hizo con la propiedad por dos millos de euros con intención de edificar una serie de chalets de lujo. Pero una vez más la mala gestión y falta de liquidez del Alavés dejaron el complejo educativo sin vigilancia y abandonado. Se abrieron las puertas a continuos saqueos, robos, vandalismo y más proyectos fallidos.

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